Iniciación en el Camino Espiritual. Dificultades y resistencias

Después de una distendida cena con uno de los miembros de la Caja de Pandora, dimos paso a una entrevista para entender un poco más cuáles son las dificultades que podemos encontrarnos en el camino para conectar con nuestro yo interno.Hoy quiero compartir con vosotros las conclusiones de aquella charla para iniciaros en lo que considero es el camino para conocernos a nosotros mismos.

Me preguntaban después de aquella cena en la que se había acabado el guacamole, cuál era la forma en la que movemos nuestra energía, en qué momentos estábamos para generar energía y coger así nuestro sendero correcto.

Nos encontramos en un momento de simplicidad. Ahora mismo, todo es mucho más práctico, toda la teoría a quedado en un segundo plano. Así que se trataría de simplificarlo todo y comprometerse. De hecho, mi idea nunca fue escribir libros. Yo he pretendido llevar mis conocimientos y mis talleres a un punto práctico. Si los escribo es porque la gente me los ha pedido para poder entender.

Permitir que la naturaleza fluya es el paso fundamental para conectar contigo mismo accediendo al tu nivel de conciencia. Esta es la única forma de conectar con los demás. Sin embargo, mi amigo de la Caja de Pandora me decía ciertamente, que dichas formas de pensar, de alcanzar estos niveles de conciencia estaban mal vistos.

No es nada malo. Parece malo tener inquietudes de esto tipo. Sin embargo, desde la época de Grecia, con el auge de la filosofía, el tener inquietudes y hacerse preguntas sobrequiénes somos, o a dónde vamos o porque estamos aquí, es algo que una gran parte de los seres humanos han intentado responder.

Sigue habiendo personas que se preguntan qué misión tienen en la vida, cuál es su propósito en este mundo y porqué ha de ser ahora y no en una época anterior o futura. Nosotros nos vamos fragmentando como almas, y vamos viviendo en diferentes planos simultáneamente. Somos fragmentos de luz, somos en realidad polvo de estrellas.

Hay personas que buscan sentido y respuestas mediante la meditación. Sin embargo tienen miedo. Las personas empiezan con meditaciones para acallar la mente y poder escuchar a su ser. Me preguntaban que dentro de todo esto cómo se puede llegar a más, en la meditación y que no sea un mero acallar la mente. En realidad es un camino. Parece una respuesta fácil y obvia pero no lo es.

Estamos aquí en este mundo para experimentar. Somos de la raza Ada Kadmon, estamos encarnados en ella y nos diferenciamos de las demás especies en el hecho de que tenemos emociones y sentimientos. Esto es lo que nos posibilita que diferentes razas puedan encarnar en nosotros y adaptarse para empezar en la rueda de reencarnación y poder volver a la fuente.

Sin embargo, y como he dicho antes, tenemos miedo. Tenemos un sentimiento de culpa impuesto por diferentes programas. El programas a nivel educativo, a nivel cultural, programas religiosos, etc.

Os pongo un ejemplo: la religión cristiana. Sin ánimo de ofender a nadie, versa sus preceptos en que hay que sufrir como Jesús sufrió, hay que sacrificarse como Él lo hizo por toda la humanidad. Nos han metido esta idea para mantenernos sumisos. Cuando intentamos apartarnos de este camino, nos salta un mecanismo automático y un sentimiento de culpa nos embarga. Debemos romper con las ideas de pecado, sufrimiento y sacrificio, culpa y castigo, etc.,  o nunca podremos ser libres.

Mirad esto:  a los nadadores que intentan mejorar la capacidad de apnea el cerebro les envía cada 15 segundos señales de ahogo, pero si se omiten u obvian dichas señales, poco a poco se va aumentando el tiempo de apnea. Así cada 15 segundos. Realmente si te lo propones eres capaz de llegar hasta donde desees.

¿Cómo podríamos iniciarnos en este cambio? Debemos tener claro que nuestros mecanismos de defensa están ahí. Son contratos que te recuerdan que no tienes que cruzar el límite. Sin embargo, esa propia resistencia hace que avances. Tu resistencia te da el empuje necesario. Igual que los barcos nada a contracorriente. Esto es lo que hay que trabajar.

Os podría poner un ejemplo de un alumno que quería venir a mis talleres. Hasta en tres ocasiones sufrió accidentes de coche que le impedían venir. Son estos los mecanismos o programas de defensa de los que os hablo. Ante esto solo hay dos vías posibles; plantearse “ no tengo que ir pues las señales son claras”, o ir pase lo que pase considerando que dichos accidentes no son más que miedos o resistencias ocultas en nuestro interior que impiden nuestro avance.

Cada persona tiene que seguir su camino. Si piensas que tienes que hacer algo, entonces hazlo, porque si no tu esencia se muere. Desde pequeños nos guían pensando que hacen  lo mejor para nosotros. Puedo poneros mi ejemplo. Yo he sido siempre una persona muy sensible e intuitiva y me gustaba dibujar. Además, se me daba muy bien captar la sensibilidad de lo que nos rodea. Sin embargo, por preceptos familiares tenía que ser empresario, estudiar algo que estuviera relacionado con el mundo empresarial. Las personas te dicen: “tienes que hacer lo que yo no hice”. Esto es un error y debemos desligarnos completamente de estas creencias.

Para tomar la decisión de romper con todo esto, hay que ser valiente y tener coraje. Cuestionarse si estamos locos para ir a contracorriente es lo más natural, Además, una persona sensible e intuitiva tiene mucha más facilidad de ser captado por sus propios mecanismos de defensa, por esos programas  inconscientes de los que hablamos, y que desean reconducirla. Esto se debe a que son personas muy sensitivas.

No obstante, nunca hay que perder la sabiduría que da la experiencia de lo que se ha vivido. Hay que respetarla. Lo jóvenes no deben saltarse los pasos. No es bueno porque entonces no se desarrollan correctamente. Lo que tendríamos que hacer es sacar a nuestro niño interior, que está ahí atrapado en nuestro subconsciente, y hacerlo con responsabilidad. El niño es inocencia, pureza y frescura No matemos al niño.

Por tanto, debemos abrir nuestro corazón, amar en la vida, no hacer cosas que son autodestructivas. No  es la función que tenemos. Hay que agarrar nuestra propia vida con sinceridad, con confianza y abrir el corazón. Y saber amar en la vida.

Yo también estoy aprendiendo. No creáis que todo el camino está hecho en mí. Cuando me invitan a un curso o a una conferencia, mi primer pensamiento, mi reacción, es una negativa. Estas, son situaciones para que yo también aprenda. Me siento un momento y digo: Antonio, no querías hacerlo, párate y enfrentalo. Luego, cuando todo pasa pienso: Antonio, tenías miedo. Es una forma de aprender. Enfrentarse. Enfréntate con tu propio yo.

Por último os dejo una reflexión: No os maltratéis. Estamos muy pendientes de los demás porque no queremos preocuparnos por nosotros mismos. Seamos egoístas, despojémonos de esa máscara que mostramos y que nos pesa hasta el punto de creer que somos así y volvámonos egoístas con nosotros mismos. 

Hasta la próxima semana

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